martes, agosto 30, 2005

Santa Rosa... Santa Rosa... ¿por qué me dejaste aquí?

en juguetes piñas

Son 4:45am del feriado y sorprendentemente estoy despierto, cuando lo normal es que en los días laborables sufra en demasía para levantarme a las 6:00am y salir volando a trabajar a las 7:00am, lo que sucede es simple y llanamente y orgullosamente y cachacientamente y.. y.. y.. que ¡¡¡¡¡TENÍA TREKKING!!!!!, con todo preparado: La comida, la cámara, voucher del pago por inscripción, etc, etc, etc, nomás era desayunar y salir a conquistar las lomas y quizá lomos, en fin, contentos, alegres, expectantes por el nuevo paseo, harto rollo y comida, era felicidad, vaya que sí.

40 minutos de espera en el micro, nos llevan al cruce con Canadá y Circunvalación, a lo lejos se apreciaba el impresionante puente peatonal que construían, cruzamos la pista sin autos y llegamos donde debíamos llegar, sólo era cuestión de esperar y ojalá nos disculpen porque pasaron 10 minutos, (era a las 7:30am, arribamos 7:40am), "qué malos que somos".

Son las 8:00am y nadie ha llegado aún, el único con pinta de trekker es un flaco con futuro de pastrulo, recuerdo entonces que Bruno me dijo por mail el viernes:

"Llama a este número: 9xxxxxx, porque no voy a estar en estos días" (no dijo que volvería),

lo marqué afanosamente:

"...deje su mensaje en la casilla de voz"

debe estar errado, intentaré de nuevo

"...deje su mensaje en la casilla de voz"

la policía nota mi alteración pero deja pasar al micro, hay harto tráfico

"...deje su mensaje en la casilla de voz"

el tipo con futuro de pastrulo también me observa, a lo mejor también está inscrito en el paseo.

"...deje su mensaje en la casilla de voz"

mi hermano está resignado, qué mal estoy quedando con él, ¡¡¡qué cólera!!!

"...deje su mensaje en la casilla de voz"

Mierda, a lo mejor en mi correo está el número de Bruno, como no hay cabinas abiertas a esa hora llamé al operador en mi trabajo.

- "Oe Jorge, entra a mi casilla de correo en mi máquina pues"

- "¿Cuál es tu password?"

- "************" el password es secreto, no lo voy a poner en el blog.

- "JAJAJAJAJAJA ese password, jajaja..."

- Después de media hora. "¿Entraste?"

- Con los efectos de la risa aún. "sí sí... ya" (y vuelve a cagarse de risa)

- "Dime si ves un correo con remitente Bruno"

- "Sí ya lo veo"

- "A ver ábrelo por favor"

- Tras una pausa "Hola Petter, lamento informarte que" (en mis adentros P...T...M...) " debido a la poca asistencia que hemos tenido, sólo ustedes dos están inscritos y a mi me encantaría acompañarlos " (conmovedor) "pero no estoy a cargo de la cuenta" (¿¿¿¿y qué tiene que ver????, al borde del colapso), "me hubieras llamado" (lo reconozco tiene razón, no lo llamé previamente, me confié) "Saludos" (oe y mi pla...)

- "¿¿¿ALGO MÁS???" me dice-grita impaciente mi pata.

- "No nada más, gracias choch" ¡click!

Respirar profundo y empezar el trekking vial en esta fecha ya no más festiva, el paradero del Jockey Plaza no estaba muy lejos así que a modo de paliativo y cojudativo y estupiditivo enrumbamos para tomar el micro a casa, asados. Nada más espero no me coronen con el dinero, por eso le rezo a Santa Rosita, patrona de nuestra a-la-policia-se-la-respeta (que chambean hasta en su día desviando el tráfico para que pongan el puentazo ese y no se haga más tortilla de peatón) y flamante patrona propuesta para los montañistas y trekkers frustrados y confiados, (porque algo de culpa tuve) que ojalá nos haga el milagro.

sábado, agosto 27, 2005

De la tragedia su espectáculo

en juguetes dolorosos

Cada vez que un avión sufre un accidente, (en general con cualquier accidente pero más cuando se cae un avión), somos testigos de un cúmulo de opiniones, reflexiones, búsquedas de culpables, que van desde el piloto hasta el presidente y crónicas detalladísimas, con algún trabajito de la imaginación, de cómo algunos se salvaron y otros no, la verdad no sé en qué se diferencia una caída de avión respecto a los cientos de accidentes que ocurren en las carreteras (choques, caídas de buses interprovinciales a vacíos de 100 - 200 metros, hasta asaltos en medio de la noche), pero la cobertura es atroz, mientras uno de estos accidentes terrestres puede ser motivo de una figurita en la esquina de una portada y su resumen respectivo de muertos y heridos, ante uno de aviación los diarios muestran a doble página las fotos, llanto de familiares o titulares mayúsculos y ni qué decir de la televisión, más chicha que nunca, preguntándole a los mortificados familiares qué se siente tener a uno de los suyos con vida o en el extremo de la vulgaridad, qué se siente enterarse de su deceso.

Cuerpos destrozados, heridos por montones en cada una de las páginas y relatos (ciertos o no) que incitan al morbo y representan una falta de respeto total hacia personas que lo último que desean es observar precisamente esas imágenes, cierto sector cree que "informar" es agobiar con harta sangre, y lo que más importa: que compren el periódico.

Hace poco asistí a un espectáculo terrible cuando observaba los diarios, fue en la portada del Ojo si no me equivoco, con una foto a todo color y a toda página: En el suelo yace la víctima ensangrentada, al fondo los restos de auto volcado, y abrazándola el conductor e irresponsable que ahora se lamenta de no haberle hecho usar a su enamorada el cinturón de seguridad, demasiado gráfico e impactante para cualquiera con un mínimo de sensibilidad, terrible porque viola los límites en la labor informativa de una publicación, de gente que cree llamarse periodista para sólo lucrar con el dolor ajeno, y luego se quejaron que los agredieron, esa es la costumbre que he observado muchas veces, asumir pose de víctimas escudándose en la falsa consigna de mostrar la verdad.

Sólo un poco más de respeto es lo que se les pide y coherencia.