Un programador es una persona con muy buenas intenciones que para hacer un excelente trabajo debe pensar con muy malas intenciones.
lunes, febrero 25, 2008
Vacaciones (parte VII - Llegada al oriente)
de Tarapoto.... Perúuuuu.
domingo, febrero 24, 2008
Vacaciones (parte VI - Yumbilla)
en juguetes viajeros
Nuevamente me llaman a las 5:00am, todavia con el cansancio encima me subo al taxi, "esta vez iremos nosotros nomás", me dice Beto (el organizador del tour) y enseguida enrumbamos a la localidad de Pedro Ruiz, una vez allí desayunamos unos panecillos y me cuentan algunas interesantes historias de los alrededores. Terminamos de comer y partimos al pueblito de Cuispes, una apacible localidad en lo alto de una serie de montañas.
Nos recibe el regidor, nos contó de los planes que tienen en la comunidad para la puesta en valor del camino hacia Yumbilla, ya que aún no está trabajado. Allí entendí entonces el propósito del machete que colgaba sobre los hombros del guía local, un amable campesino que nos tuvo entretenidos durante el trayecto, pero que me ponía nervioso cuando sacaba ese filudo cuchillo.
El camino, como mencioné, no está a punto, Yumbilla es relativamente nuevo y esto ha tomado por sorpresa incluso a los mismos pobladores. El guía usó en reiteradas veces su machete a fin de abrirse paso entre la maleza y demás hierbas que se interponían en el camino casi de selva.

Desde una saliente a mitad del trayecto se puede apreciar la catarata en todo su esplendor y se puede notar que es incluso más alta que Gocta, pero con mucho menos caudal. Se me ocurrió que en esa saliente se podía crear un descanso para los visitantes, de paso que comen algo se distraen con la vista, que como en todos lados, llena los ojos.

Cuando llegamos a la catarata notamos la fuerza de la caída de agua, eso no nos importó y nos metimos por debajo de ella, contemplando el horizonte aparte de quedar literalmente hechos una sopa.

Contentos y cansados por el esfuerzo, regresamos al pueblo, Beto me invitó un suculento almuerzo en un albergue del lugar y los lugareños nos animaron para volver en otra oportunidad. Estoy seguro que volveré, hay más partes para visitar. Ya en el auto, de regreso, la naturaleza nos agradece la visita y nos regala una imagen para guardarla como postal en un rincón de nuestros más preciados recuerdos.
Era mi último día en Chachapoyas, no podía estar más satisfecho de lo vivido en estos 3 días... y agotado también jejeje.
sábado, febrero 23, 2008
Vacaciones (Parte V - Gocta)
La camioneta me recogió puntual, (5am aún de noche), poco a poco se fue llenando con los demás visitantes, gente de un banco local que entre risas y chacota entra a la camioneta. Mientras me hago el indiferente me entero quién está soltera/casada/separada y me gano con toda clase de chistes en medio de la alegría propia de chiclayanos sólo que en medio de la sierra.
La camioneta inició el recorrido.

Llegamos a un pueblo, (Cocahuayco creo), donde iniciamos una caminata de 1 hora y media en una ruta de moderada exigencia, el paisaje es muy agradable pues el verdor está en todo su esplendor y por momentos podíamos apreciar la catarata de Gocta a lo lejos junto a una serie de pequeñas cascadas.

Cuando llegamos a Gocta nos dimos con la sorpresa que la caída es realmente enorme, mientras el agua cae genera unas ráfagas de viento que pueden tumbarte al piso si te agarran desprevenido, algunos se acercaban al máximo para tomarse foto. Luego de descansar nos regresamos al pueblo, completamente mojados por acercarnos demasiado a la catarata, por ese motivo la tos no me dejó hasta 2 semanas después.

Un puntito azul y otro amarillo en la parte inferior de la imagen, son dos personas cerca a la caída de agua.
Vacaciones (Parte IV - La noche en Chachapoyas)
"Beto te ha dejado algo", me dice el recepcionista del hospedaje mientras me entrega una bolsita con chocolate, galletas y agua mineral, (agradecido pero mi estómago tenía otra expectativa culinaria a esa hora). También saca de sus cajones un par de botas de jebe que Beto le dejó, ha llovido en los últimos días y quizá el camino por allí esté algo fangoso, "5:00am te pasa a buscar" es lo último que escucho mientras cierro la puerta.
La noche estaba algo fría, el clima de sierra no se anda con contemplaciones para los forasteros, igual me tomé una cerveza helada y ví cómo se llenaban las discotecas de Chachapoyas, nada del otro mundo, pues se nota bastante pacífico el lugar. En una hora terminé mi botella para luego regresar al hospedaje, el chocolate que me estoy comiendo me quita el sabor amargo del licor y hace llegar más rápido el sueño, justo ahora cuando tengo pocas cosas en la cabeza o cuando no las quiero tener.
viernes, febrero 22, 2008
Vacaciones (Parte III - Tour Kuelap)
El camino a Kuelap comienza a las 9:00am, alguien va a buscarme a mi puerta y luego de 10 minutos salgo de la habitación. Llegando al transporte el guía me dice como quien no quiere la cosa: "estamos 5 minutos tarde", lo asumí como regaño. Saludo al grupo que esperaba en la camioneta, (nadie me lo devolvió), y empezamos el recorrido.
Son dos horas aproximadamente las que nos separan de la fortaleza y todo a través de un camino que se convierte a veces en un reto a los nervios por los abismos que recorre y el peligro que caigan unas piedritas de varias toneladas encima. El guía nos distrae de esa preocupación con algunas historias, pero el par de gringos que nos acompañan parecen asustados con lo peligroso del camino, lo demostrarían luego en algo que no merece la pena detallar.
El panorama al llegar a la fortaleza es espectacular, imagino que lo será más cuando el cielo no esté tan nublado, ¡pero qué importa!, igual me agradó.


Visitamos por un par de horas el lugar, observando las construcciones así como algunos detalles que el guía complementaba. Las figuras que decoran el lugar también llaman la atención y hay una que se "adelantó" a su época.

Por lo demás, las construcciones demuestran cierto grado de deterioro que las restauraciones tratan de componer, y aquí hago una acotación. Mucha gente menciona que Kuélap puede hacerle la competencia a Macchu Picchu, yo la verdad no creo, la fortaleza parece un complemento a la antigua ciudad cusqueña. Mientras Kuelap ofrece un gran panorama de los alrededores, la ciudad Imperial en sí es parte de un gran panorama, aparte que Macchu Picchu está mejor conservada. Fotos de rigor y el regreso a la ciudad, previo almuerzo en un pueblo a mitad de camino, otras 2 horas.

Un comentario cortito, los holandeses y los chilenos que nos acompañaron me parecieron algo sobrados.

Vacaciones (Parte II - Llegada a Chacha)
Saliendo del bus-zancudo un cartel con mi nombre escrito en él desvía mi atención, era la persona a quien contraté el tour. Ciertamente fue bueno saber que alguien me esperaba a esas horas, saqué mis cosas y me dirigí al hotel residencial Kuelap, conseguí una habitación pequeña pero lo suficiente para mis maletas, también barata.
El tour a kuelap empezaba a las 8:30am, ¡y eran las 5:30am!, tenía el cuerpo molido por 12 horas a través de un camino poco generoso para mis riñones. Justo cuando apreciaba el banquete de los zancudos sobre mi espalda divisé uno de ellos atrapado en mi casaca, pensé "la venganza es dulce", y me contenté con cobrar justicia ahogándolo en el inodoro, poco para la comezón los 2 días siguientes, consegui dormir felizmente y prepararme para más tarde.
jueves, febrero 21, 2008
Vacaciones (Parte I - Chiclayo)
Este es el inicio de la travesía, un vuelo de Lima a Chiclayo me toma 1 hora y queda poco tiempo para soñar cómo será el lugar. Ese pájaro volador mata la ilusión trasladándome en un santiamén como quien toma su transporte a cualquier sitio de Lima.
En Chiclayo no está haciendo mucho calor, el sol aparece como pidiendo permiso y las nubes lo persiguen para abrazarlo otra vez, el taxista me comenta que los últimos días fueron de lluvia, y me lo dice mientras me ofrece un lugar para alojarme durante el día, las calles se notan húmedas pero el humor es bueno.

Si deseo conocer los atractivos de una ciudad siempre los taxistas son la mejor fuente, incluso más que las oficinas del ministerio. Fiarse de ellos es un riesgo que los suficientemente locos como uno pueden asumir sin mucho arrepentimiento, pero mi valentía de aventurero sólo llega hasta los taxistas de empresa con fotocheck, ni modo, en mi trabajo todavía necesitan explotarme.

La playa, las olas y el almuerzo como es debido, todo en una playa cerca a Chiclayo: Pimentel, dejé que me abrace el sol mientras las nubes lo seguían persiguiendo hasta que me tocó partir, mi bus salió a las 7pm y el astro pidió permiso para descansar, las nubes se lo concedieron.
